
Cada año más de 6,9 millones de niños y niñas mueren antes de haber cumplido los cinco años por causas que se pueden prevenir o curar. A pesar de que el número de niños que muere al año se ha reducido de unos 12 millones en los años 90 a 6,9 millones en la actualidad, las cifras globales enmascaran la creciente desigualdad entre países. En los países de la cola más de la mitad de los nacimientos no son atendidos por personal cualificado, casi un tercio de los niños sufre desnutrición y uno de cada seis niños no recibe educación primaria.

