
“Vamos a lanzar dos proyectos educativos con Save the Children que son ejemplos de soluciones que funcionan en un contexto de emergencia”, comenta Malala. “Todos los niños y niñas deben ir al colegio y no ser víctimas de esta guerra. La comunidad internacional debe intervenir para proteger a los niños y garantizar que tengan un futuro. No puede haber una generación perdida”.
Los proyectos ayudarán a niños y niñas vulnerables que viven en un asentamiento informal en Ammán y en el norte de Jordania, en una zona cercana a la frontera con Siria, donde muchos refugiados han huido para escapar del conflicto y que ahora están viviendo en comunidades de acogida. Los niños de edades comprendidas entre 9 y 17 años que se encuentran fuera de la escuela o en riesgo de abandono de la educación, recibirán clases de alfabetización básica. Estos proyectos estarán dirigidos por profesores sirios y jordanos y las clases se centrarán en el aprendizaje de distintas habilidades. Estará dirigido específicamente a ofrecer oportunidades de aprendizaje a los niños y niñas que han sido testigos de conflictos.

