
“El día 15 de marzo de 2009, sobre las 19.30 horas, el matrimonio y las niñas regresaron al domicilio familiar tras una comida, dirigiéndose el acusado a Nerea diciéndole que como se “había portado mal, ahora iba a portarse mal él y que se iba al baño y cuando regresara quería ver que le salía la sangre de la frente, de modo que ya podía comenzar a golpearse la cabeza contra la pared”, lo que hizo la menor dado el pánico que sentía hacia el acusado. Al regresar del baño, el acusado igualmente comenzó a dar golpes a Nerea en la cara, pecho, espalda y piernas, hasta que fue a la cocina a por un cuchillo y se lo colocó en la espalda diciéndola que la iba a matar.”
Se trata de un extracto de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Castellón de la Plana del 8/02/2012, uno de los diez casos recogidos en el informe que hace hoy público Save the Children “Más allá de los golpes: ¿Por qué es necesaria una ley”.

