
Este informe mide la situación de la infancia en las 29 economías más avanzadas del mundo de acuerdo con cinco dimensiones clave en la vida de los niños: bienestar material, salud y seguridad, educación, conductas y riesgos, y vivienda y medio ambiente.
Para Holmqvist, resulta especialmente preocupante la posición de España en dos de las cinco dimensiones que se analizan: bienestar material (24º de 29) y educación (26º de 29). Además del espectacular incremento de la Tasa NEET (la proporción de jóvenes de entre 15 y 19 años que no cursan estudios ni están trabajando) desde el inicio de la crisis en 2007.
“Si comparamos los indicadores disponibles entre principios y finales de la década de 2000, España ha perdido 5 posiciones en la tabla clasificatoria, y en parte se debe a la alta tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan”, añadió.

